Por Larry Moe
Bien sabido es por todos, la ausencia de Velásquez y el penquista Ivan Job en el último partido de Inters. El primero se excuso de participar en el magnánimo evento deportivo argumentando que en su trabajo se le habría cuadruplicado el turno, junto con el clásico argumento de que no cuenta con implementación deportiva. La carencia de zapatillas y buzo, es una mentira tolerable y casi simpática, pues conociendo a nuestro ex jugador, resulta comprensible que quiera reservar sus zapatillitas de soccer y pantalones cortos para pasearse y lucir sus famélicas cañuelas en la uno sur. Pero lo que verdaderamente es grosero, atentatorio contra el espíritu y hermandad llamada The Inters, es que tenga el atrevimiento de intentar convencer a todos de que la esclavitud se ha comenzado a implementar en Chile, por lo que debe trabajar 24 horas al día.
Lo descrito anteriormente, de por sí resulta revelador del nulo compromiso que tiene Velásquez con la institución interista, todo lo cual sin duda lo hace indigno de seguir ostentando la calidad de integrante de la institución y por tanto inhabilitado moralmente de seguir luciendo los colores azul y negro que simbolizan el corazón, espíritu y pundonor de los Interianos. En consecuencia, parece lógica la decisión de los directivos del Inter., de prescindir para siempre de la participación de Jorge Patricio Velásquez Navarro, como asimismo explica el hecho de que su camiseta haya sido confiscada, en atención a su pequeñez e indignidad, que lo hacen inhábil para vestir la gloriosa tricota. No les quepa duda, queridos lectores, que este pequeño personaje reclamará con energía la no entrega de la camiseta, pues será lo único que le duela. Desde esta tribuna hago un llamado a la dirigencia interiana a no transar en la decisión, no retornándole por ningún motivo la azul y negro. A lo más se le podría regresar la camiseta de Bolivia o de la selección de Costa Rica.
Por otra parte, tenemos es crónico caso del suplente polifuncional Iván Job, quien argumento su inasistencia basándose en una supuesta escasez y alza en los pasajes del trasporte público Interurbano. El partido fue planificado con bastante tiempo y la fecha le fue comunicada con, al menos, un mes de anticipación. Es evidente que si su idiotez lo hace tratar de obtener pasajes dos días antes del comienzo de un fin de semana largo, no va lo va a conseguir. Por otra parte el argumento de que los señalados pasajes habrían subido en un 500% resulta discutible, ilógico, irrisorio y solo cabe en la creatividad limitada para mentir que posee Job. Llamo también a la directiva interista a aplicar duras sanciones a Iván Job, que si bien no dan para la expulsión, si llaman a que esta medida sea ejemplificadota para la realidad de este ser; ya sea prohibición de ver monitos, dejar de consumir bebida gaseosa u otra sanción acorde.
Finalmente debo poner en conocimiento de la opinión pública el hecho de que tal vez y solo tal vez, las verdaderas razones de la falta de interés deportivo de estos personajes sea que comienzan a hacerse hombres, pues comienzan a interactuar con féminas, que aunque no sean especimenes muy agraciados, al fin y al cabo, se supone que son entes femeninos. A continuación vean las imágenes en que aparecen estos irresponsables deportistas en un evento de beneficencia acompañados por sus respectivas parejas.


1 comentario:
jaja estoy que me orino de la risa con las fotos...jaja
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